Cómo amordazan el potencial subversivo. Es este lenguaje de falacias que amarra tanta sonrisa abstracta, pero que, sin embargo, nos hereda este clamor por el no-olvido.
Y el no-pueblo nos llama terroristas. Y es nuestro propio lenguaje que deja los túneles flamantes en nuestras calles. Hace tantos años atrás comenzó la garantía de la circularidad, de hablar-decir-mal decir mucho para trascender poco. Pero acá estamos, con nuestros rostros descubiertos, hambrientos de vida fértil y real.
Altas son las cumbres de la Ruta hacia el Sur.
Hacia este memorable y combativo Sur.
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